Tipos de trastornos de ansiedad
La ansiedad es una reacción normal al estrés que nos ayuda a lidiar con una situación estresante ya sea en el trabajo o la escuela, para estudiar más para un examen o para ayudarnos a concentrarnos en un discurso importante. Sin embargo, cuando la ansiedad se convierte en una experiencia excesiva e irracional que se produce cotidianamente, se vuelve inutilizante. Al diagnosticarse la ansiedad, se diagnostica uno de los seis principales tipos de trastorno, cada uno de los cuales posee sus propios síntomas distintivos:
- Trastorno de ansiedad generalizada (TAG): Si las preocupaciones y los temores constantes son una distracción en sus actividades cotidianas o está preocupado por una sensación persistente de que algo malo va a suceder, es posible que padezca el trastorno de ansiedad generalizada. La gente con TAG se preocupa y se siente ansiosa casi todo el tiempo, aunque quizás ni siquiera sepa por qué. Este tipo de ansiedad puede causar síntomas físicos tales como agitación, insomnio, molestias estomacales y fatiga.
- Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC): Este tipo de ansiedad genera pensamientos o comportamientos no deseados que parecen imposibles de detener o controlar. Quienes padecen TOC pueden verse afectados por preocupaciones u obsesiones recurrentes (por ejemplo, que se haya olvidado de desenchufar la plancha o que pueda lastimar a alguien). Además, la gente con TOC puede sufrir compulsiones incontrolables, como lavarse las manos una y otra vez.
- Fobia: La fobia es el miedo exagerado a un objeto, una actividad o una situación que representa poco o ningún peligro en la vida real. Muchos sufren de miedo a animales como las serpientes y las arañas, miedo a volar o miedo a las alturas. Una fobia severa puede hacer que uno llegue al extremo para evitar ese algo al que se teme y el evitarlo sólo empeora la fobia.
- Trastorno de pánico: Esta forma se caracteriza por repetidos ataques de pánico inesperados, así como el miedo de tener un episodio en el futuro. Este trastorno también puede estar acompañado por la agorafobia, o el temor a estar en lugares donde escapar o recibir ayuda podría ser dificultoso en caso de un ataque de pánico. Quienes además padecen de agorafobia probablemente eviten los lugares públicos o los espacios reducidos.
- Fobia social: Quienes sienten temor debilitante a que los demás tengan una opinión negativa sobre ellos y sean humillados en público pueden padecer el trastorno de ansiedad social o fobia social. A menudo es considerado como una timidez excesiva y, en casos severos, se evitan por completo las situaciones sociales.
- Trastorno de estrés postraumático (TEPT): El TEPT es un trastorno de ansiedad que puede ocurrir después de un acontecimiento traumático o que supone un riesgo para la vida, e incluye síntomas tales como tener pesadillas o recuerdos que retrotraen al episodio traumático, sobresaltarse con facilidad, alejarse de los demás y evitar situaciones que hacen recordar al acontecimiento.
Entonces, ¿a qué debemos recurrir para tratar todas estas formas debilitantes de ansiedad? Zoloft, o sertralina, ofrece beneficios para muchas condiciones, incluyendo la depresión grave, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de estrés postraumático, el trastorno disfórico premenstrual, el trastorno de pánico y la fobia social (trastorno de ansiedad social). Es altamente eficaz para el trastorno de pánico y cuenta con un historial de 15 años de tratamiento efectivo. Además, Zoloft no causa aumento de peso como algunos otros medicamentos antidepresivos. En 2007, la sertralina fue el fármaco antidepresivo más recetado del mercado estadounidense, con más de 29 millones de recetas emitidas.
